Uno fue la luna que dejaste en mi colchón, dos tus ojos. Tres de cuatro barcos naufragaron en la forma de tus modos. Cinco las mañanas esperando a que volvieras del trabajo y seis canciones llevo sin dejarte de querer y aún no he acabado. Siete los hoteles que dejamos sin aliento, y menos solos Ocho vinos duelen al soñarte, equivocada en brazos de otro. Nueve teclas grises de un piano de pared desafinado, y cinco dedos con mis otros cinco te recuerdan demasiado. Con todo para ti nada a mi lado.
Si quieres, nos quitamos la ropa y leemos algo Que la luna siempre llena de tus besos. Once taxis libres enfadados, mientras tú y yo de la mano. Doce los reclutas que pasaron por tu campo concentrado. Trece buena suerte si es que pasas sin maletas por mi barrio y puede que el catorce de febrero se nos junte con los labios.
En los dias de oii poca cosa tan bonita aiii suelta ajjaajaj
ResponderEliminarteamooo nena!
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